ANT-IQUA-DOS

Hablemos de detectives o de guerra de sexos que también existen entre nosotros/as,  con los egos que se resuelven con pisadas de cuello, de cobardía o de simplemente sucia intención que solo solapa una pobre personalidad y nula conciencia. Las mujeres buscan los espacios vedados y los hombres algunos buscan a mujeres dóciles que ataquen a quienes buscan conquistar derechos anulados con el silencio de la complicidad del cobarde o de la rata. No hay que ser supremacistas pero las lecciones que a veces nos dan, deben hacer meditar si lo macho es solo para fuera porque dentro demuestra sometimiento. En la profesión del detective no suele haber discriminación, aunque mujeres al frente del despacho utilicen a compañeros masculinos por cuestión de imagen corporativa frente a quienes están acomplejados o tienen miedo a su capacidad.

El 30 será una lección particular de un hecho actual en la profesión del detective, que entre otras cuestiones debemos aprender que nos van a demostrar que ellas no necesitan sellos, ni marcas de grupos vacíos, solo gente que habla con profesionales y que generan confianza divulgativa en beneficio de un colectivo, posiblemente estemos ante el inicio de que lo privado hace mas por lo público que el grupo en un mundo en el que las taifas detectivescas suelen como deporte apedrear todo lo nuevo simplemente por eso, criticar todo lo interesante, simplemente porque nos supera en imaginación.

Somos perezosos los detectives en ocuparnos en como innovar, crecer, ser mejores y sobre todo en dar mejor servicio, mas que destruir, sin lucir más por apagar la luz de la vecina, ya que o te puedes llevar una hostia o un chasco en tu hombría,  y tu luz no se vea ni a un palmo. En este sentido no me olvidare la linea del tiempo de la pobreza mental para evidenciar en publico lo que ni en publico se atreven a reconocer en sus vilezas, pero tampoco merece ocuparse más lo que ni ellos merecen serlo. Soy Toni, detectiv@.

Anuncios