VAMOS, VAMOS, VAMOS

Os voy a contar una cosa, cuando escribo, lo hago del tirón, vomito las palabras del pensamiento real a tiempo extra, no cocino ni maquillo, es lo que deseo pensar sin pensar, y eso es real.

Os pensaba contar otra cosa, que siempre vemos con responsabilidades a quienes no merecen ni escuchar como correligionarios, no pensamos en el mismo planeta indagatorio, ya que ni tienen claro lo suyo, como para hacerlo a los demás, hay que leer e interpretar, hay que medir la línea y sobre todo, no hablar en nombre del resto simplemente por un compromiso de buen rollo.

Os suponía que contar igualmente que los detectives al ser testigos de la vida, molestamos, los detectives sabemos que es teatro y fachada, verdad o mentira, manipulación o rigurosidad,  y eso no interesa, los detectives en su mayoría ajenos a redes y focos, mantenemos una posición discreta y regular de compromiso y eso no es glamuroso para algun@s que lejos de pensar ser mejores y mas formados, se optimizan en aparecer con postureos absurdos de cuestiones que no pegan, dicen que la ignorancia es muy valiente, y que el vértigo no existe, pues nada de esos cuanto mas lejos mejor.

Os digo que sí voy a contar que uno quiere “flipar” con el frescor de la mañana, que uno quiere volver al “no me lo puedo creer” de quién importa, que uno desea escuchar el “que pasa” del día que comienza con dureza pero con ilusión, o el siempre sorprendente ¿qué has roto?, de quienes saben de tu corazón mas que de tu cabeza, de tu sangre más que de tu capacidad, de uno que mantiene el molde que todos mantenemos.

Os quiero contar que contamos lo que hemos sembrado, si no nos necesitan pues nada, ellos se lo pierden, pero gritar sin que te escuchen solo hace rompernos los oídos a los demás, por todo ello solo queda seguir confinado y mudo, para no ser molesto, los pensamientos únicos proliferan como amansados titulares profesionales, la religión de la verdad y la transparencia en esta profesión no se profesa.

Os debería contar las cosas como son, pero ¿para que?, cada uno al final se caerá en cada casilla virtual de la vida que siembra, mientras nos preocupamos mas en sustituir que en hacer, mas preocupados en repetir que en innovar, mas ocupados en joder que en construir.

Os tengo que contar que contamos las horas que faltan del reloj de nuestra oculta, de nuestra óptica montada, de nuestra gestión por hacer, de nuestro subterfugio por arrancar, los nervios de quién vuelve a plantearse como reto personal el subir a la platea del trabajo, miramos todo ahora desde el confinamiento con nostalgia pero con esperanza.

Os tendría que contar mucho de lo suyo, de lo tuyo o de lo nuestro, pero creo que cada uno debe escribir su post personal sincero de la obra que no se compra, del libro que no se escribe, pero con el alma del informe que si se redacta.

Os cuento que soy detective, que tengo claro lo que tengo que hacer, y trabajar, que traslado la claridad a quién me pregunta y escucha, la misma que tengo en mi trabajo que cobro porque lo tengo, porque compensa lo que se obtiene, no lo que se vende, por todo ello  no me dejo arrastrar por quienes gozan de un interés del que yo no quiero contar.

Os contaría mas, pero dejaremos de vomitar frases, para escucharnos desde la responsabilidad, desde el compromiso con el cliente, y por supuesto desde nuestra conciencia que solo dice que hagamos lo que tenemos claro, que sepamos lo que hacemos y sobre todo, que nadie te diga el camino que solo alguien ve. Me llamo Tony y si, soy detective privado, asi que te digo “que me estas contando”.