Sal, limón y tequila.

Nos hemos vuelto a encontrar, e incluso a descubrir, este confinamiento nos ha enlatado, encerrado e incluso nos ha cabreado al negarnos la sal y el limón del tequila reposado.  Porque Miami vive en Madrid, y Madrid vive en el corazón de Miami, con ello sabemos que los charcos no son distancia y recorrerlo es como asomarse a otro Sol. La luz del sol de Miami resulta especial, no hay nubes que lo tapen, ni toro mecánico que la monte.

Si empezamos con el vino tinto con casera en los reencuentros, es porque la sed de amistad nos secaba la boca tapada, pero nada impide que podamos hablar de compliance, como el que habla de personas, porque hacer compliance es velar por nuestras empresas, por nuestras riquezas humanas, por la humanidad del capital o capital humano y de eso siempre tenemos nuestra letrada de referencia, de belleza insultantemente extrema que aplica el derecho con certeza, con celeridad y conciencia que nosotros canalizamos en la denuncia, la investigación y la verdad.

El vino continúa siendo un elemento esencial, elixir de la cercanía, de la apertura del corazón que sin razón salta en pedazos, porque hay que vender, ni QUITO ni pongo rey, pondría reina, porque ellas son las valientes que se lanzan a cazar, nos creemos cazadores, pero solo somos el reflejo que ellas nos moldean, por eso en esta profesión la mujer detective es sinónimo de éxito y seguridad.

Por ello el libro sigue escribiéndose con la tinta de la vida, con las hojas de los días y con los compromisos que nos atrapa en la calle al detective, porque somos pocos, mal repartidos y siempre vigilantes unos de otros que olvidan que hace falta mas tequila y menos tonterías, porque ser líder es aglutinar esfuerzos, no mordazas que nos tapen la boca, así que, con Vinotinto con casera, vino blanco y tequila reposado, soltamos presión, lastre y recuperamos abrazos virtuales, risas reales, y miradas sinceras. Me llamo Tony y tu sabes que soy……. De tec ti ve.

“deetetibe”

Los detectives somos personas que estamos enganchados a esto que llaman, el compromiso, la palabra y el objetivo, no hay horario, calendario o tiempo de ocio que preocupe más que al detective en su labor, los días se hacen cortos muy cortos, las esperas largas, la gestión se vuelve irrepetible, los informes se hacen lienzo, porque escribir al final es poder desarrollar la película de nuestra acción, de nuestra devoción, pero como enemigo nos espera el desconocimiento, el recelo y el miedo que a veces damos a profesionales que teóricamente van de la mano junto al cliente, pienso que la ignorante cobardía de nuestro compromiso hace un renglón oscuro en el relato del testimonio, somos detectives privados, personal cualificado, a veces un poco misterioso en su desarrollo pero transparente en la certeza de lo que inmortalizamos.

Los espías son otros, funcionarios policiales con tiempo libre, con medios “complicados” de entender, los espías son lectores de novela policiaca, negra o incluso de roles de investigadores propios, investigar es libre, no lícito pero libre, pero claro esta… depende para quién, hoy me comentaban una reciente sentencia del supremo, que no entiendo pero respeto en su concepto de “investigación propia”, la mano que mece la cuna de la libertad choca con el interés general, pasando por el particular y saltándose lo que otros entienden que debemos todos cumplir… y los detectives privados cumplimos con la ley, los otros son “intrusos” que incluso hace del riesgo su fuente personal, y los tribunales los que desconocen la singularidad de nuestra profesión para defendernos, a lo que en derecho es de justicia proceder.

¿A que parece complicada la lectura y entender lo expresado?. Pues imaginar que como ejerciente te veas en la transparencia tributaria, legal, social y familiar, maltratado e incomprendido, pero es lo que hay, ser detective es mamarlo, sentirlo, vivirlo y no tener otro concepto natural mas que el de tu profesión, porque el cliente no descansa, el investigado tampoco, los asuntos vuelan, las oportunidades ocurren y siempre tendremos la oportunidad de subirnos a ellos, o sentarnos y verlos pasar. Me llamo Tony y no te lo imagines, porque sabes que soy detective.

LA VENTANILLA DEL TRIANGULO.

Posiblemente nadie recuerde la ventanilla del triángulo del coche que ocupaba en su interior, un detective con mas corazón que posiblemente recursos, e inmortaliza la instantánea del escenario del que era testigo aquel, con su cámara mimada de visión tardía, que solo se descubría cuando era revelado el momento de su confirmación. Una ventanilla que no solo daba aire, también cobertura y por supuesto, la precariedad del momento.

En la actualidad se cuenta con medios muy avanzados, con medios que incluso no han podido disfrutar los compañer@s que se quedaron en el camino, muchos y buen@s personas que hicieron profesión, camino y reputación a la profesión. Pero ¿cuál es el panorama actual? , pues simplemente desolador, mas TIP’S y proporcionalmente menos currantes en porcentaje, y eso significa que algo se esta haciendo mal, muy mal.

Estudiar y colgar un diploma no basta, tampoco basta gritar una colaboración, exigir clientes y dar uno lo que le de la gana proporcionar, sin pensar la tierra quemada que se deja. La inversión tecnológica, la formación, la especialización, el conocimiento básico de aspectos de inteligencia y análisis estratégico, le realidad del dominio de la producción audiovisual, su calidad, sus protocolos en el tratamiento de la información, su nivel de blindaje a todo informe, investigación, gestión, la fiabilidad de los metadatos de los escenarios obtenidos,… y así un largo … bla bla bla… en fín, lo que queda es el miedo a la ley, el pánico a la propia profesión y el vértigo al resultado, por eso queda solo que se grite una colaboración de X horas que haga un ingreso seguro que solo hace hacernos mas inseguros y por supuesto abocados a la desaparición, y no lo digo yo, lo dicen los números que incluso falseamos cuando prodigamos nuestras capacidades, vamos al redil controlado, del pensamiento capado, de lo comercial tirano que diga en que vía muerta debes colocarte, me llamo TONY y soy detective.

TARJETERO

La profesión del detective esta nutrida por personas de distinto perfil, moldes marcados, e incluso de otras salidas profesionales que hacen de su precedente, su centro del planeta mental detectivesco. Pero todo tiene su memoria y su precedente y ante todo, sus principios.

El principio es tragar por tragar, llorar para mamar lo que otros buscan en el pecho de la miseria, por eso jamás el sector estará unido y eso se sabe.

Se sabe que lo mediocre impera a la verdad, la palabra a la colaboración, el cinismo a la certeza, y si somos testigos damos testimonio de ello de que mas vale solo que mal acompañado, mas vale ser familia que sentirse un “gueto” que solo hace decir lo que todos queremos ver lo que los oídos desean sentir.

Me llamo Tony y como detective pues lo seremos mientras nos sintamos que debemos sentirlo.

TIK TOK

El valor nominal que nos visita, es inmensamente proporcional al valor que se pretende mostrar, mostrarnos es vernos a la vista de los demás y eso es un valor infinito, que me ha proporcionado por primera vez, el que cero marque el TOP del valor de una red social que se muestra enganchada al mundo.

Las sonrisas también suman, los buenos momentos son los que nos marcan en la patata central de nuestra mente, la inocencia de los acontecimientos son de lectura fácil para los detectives que vemos donde hay certeza de limpieza, o suciedad de miras, por eso el tequila resulta reposado y transparente.

Los momentos que nos dan energías, son la batería de la existencia, hemos estado confitados, viviendo en la clandestinidad de nuestro reductos sociales, para salir explotando en vernos para reconocernos, y eso hace que conocer y volver limpie de virus de maldad cualquier perversión humana.

Los detectives llevamos nuestra mochila de esperanza, la mochila del trabajo que nos hace nómadas de muchos lugares, la mochila que nos hace trinar al ver un rio ancho, un mar limpio y una terraza llena de risas y momentos que buscamos recuperar.

El saldo energético tenemos que recuperarlo a base de tejer amistad, de lanzar la red de la pesca de lo deseado, de lo soñado o incluso de lo que solo nosotros vemos. Me decía un buen amigo que lo mas preciado y envidiaba de mi profesión es que teníamos, libertad, y eso no se obtiene en un curso ni te la entregan con un papel encontrado en una pared que nadie ve. Se puede viajar y ser prisionero, te puedes mover y sentirte enjaulado, lo puedes decir pero eres rehén de tu encargo, de tu colaboración o de tu impuesto.

Abrir la ventana, que entre aire fresco limpio que nadie restara, que salga la Barbie carcelaria haciendo ZUMBA, con su vespa MOOD, que todos harán fijarse, porque la historia la escribe uno con el color que desea, con el papel que nos gusta y no con el libro que nos pretenden encuadernar. Me llamo TONY y soy detective aquí y en el resto de España.

ARTISTA, QUIERO SER ARTISTA

La pluma es la lengua de la mente. El QUIJOTE.

Si me preguntas, quién es el artista, te digo que el artista eres tu, porque hacer es convencer, artista que has nacido o te lo creas, papeles con marcas que ni el agua las borra, el folio mojado de ilustrado estructurado de expresiones vacías, valor para subir al escenario para no actuar siquiera de un papel que ni el autor se conoce, porque para que me cuentes un cuento, digo yo que al menos tendría que tener argumento. Ser o no ser, artista con arista o romo con doma de salón, rebaño sin pastor, perro sin alimento,  artistas somos que ni sabemos contar, porque para contar hay que saber con quién se cuenta, descontado de la cifra final. Malabares de platea o simplemente de salón, todo un artista de teatro sin público y aplausos enlatados.

Esta profesión tiene un poco de artista como los trabajadores de Balay, un poco ti y un poco de mi, cada día menos eso si, cada instante mas piñones, con los mismos huesos en las mismas tablas, no me los llames artistas, que no lo son, (son) el reparto que sabemos de memoria de títulos con naftalina,  setas de las humedad del bosque, que abona el cielo que no vemos.

Ni el artista se entiende cuando habla para que cada uno coja del aire, el sentido que acuchilla su sentimiento de artista, y si te libras es porque nada cuentas,   como el mensaje ausente de papel de envoltorio o de papelera nocturna, si me entiendes, me lo dices, si me has captado la idea, cuéntamelo, porque tanto que explicar para no decir nada y rellenar lo que el artista se presenta, que para serlo, estamos todos apuntados, verse es no creerse, ya lo dice “Rocky” o no,  y por ese mismo oído te menciono que  bajito te digo, que me llamo Tony y soy detective.

d = √ ( x 2 − x 1 ) 2 + ( y 2 − y 1 ) 2

“A  veces el silencio es la peor mentira.” UNAMUNO

“Cuando no me ve nadie, como ahora, gusto de imaginar a veces, si no será la música la única respuesta posible para algunas preguntas. …” BUERO VALLEJO.

“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”. EDUARDO GALDEANO.

“Un hombre tiene que tener siempre el nivel de la dignidad por encima del nivel del miedo”. EDUARDO CHILLIDA.

No es lo mismo, ser detective que ejercer el oficio, no es lo mismo dedicarse a una cosa lo que no es tu profesión, no es una habilidad adquirida a tiempo parcial, lo que debe ser a cuerpo y alma, no se ocupa uno en investigar, lo que la cabeza no cesa de trabajar en buscar la verdad, el número solo enumera, pero las cifras, !ay!, las citas  y las letras, son las que son y no las que inventamos. Me llamo Tony , detective.

COMITE DE SABIOS QUE SABIAN ¿LEER?.

Todo hay que reducirlo al absurdo, esto es claro, hay que limar el ruido, expulsar los bloqueos y entre tanto, mirar las fases antes del encuentro para que no volvamos a ver siempre de lejos o de cerca, pero a partir de ahora, con distancia social.

Merecemos la pena por lo que sentimos, alguien dijo que uno cuando se mira a si mismo se ve que no es nadie, pero si te comparas, ay si te comparas, eso es otra cosa, aunque dicen siempre que las comparaciones son odiosas.

En esta nueva etapa necesaria, creo que existirán las tensiones propias de profesiones que cuentan un nicho común, guerrillas entre iguales para venderse barato, mercadillo de aptitudes que no evalúan, que no ajustan, que pienso que en verdad te esclaviza y creara miseria entre el mercado de la basura, podría hablar de nuestro sector, pero no es nada distinto al resto de las vidas laborales, empresariales e incluso sectoriales, por lo que el avispero del concentrado néctar, será escaso y caro su consumo.

No hubo primavera, nos perdimos los despertares, la adrenalina de las flores, y sobre todo nos perdimos un poco de algo, para encontrar mucho de lo que carecíamos, todo en cualquier caso dependerá si este tiempo te ha servido para algo, has visto algo que antes no apreciaste.

Este país tiene su aquél, tiene sus detalles que a veces duelen, pero que confieso hemos echado de menos, yo por lo menos quiero diversidad, quiero libertad y exijo lo que hasta ahora soñaba, un poquito de esto y un poquito de lo otro, por que los detectives como el resto queremos decir en alto  a quién nos escuche,  que necesitamos un debate profundo y sincero de la profesión, recuperar la palabra vedada durante años por el copamiento de las estructuras aleccionadoras, oír al mudo, escuchar al sordo, mirar al confinado, porque los confinados reales estamos en jaulas de opinión, cotos de silencio y cadenas de correo a la espera de respuesta, una respuesta que se niega por parte del que parte con terror, con silencios de pánicos y de escondites extraños en foros tóxicos,  que justificaran por el escudo social, que para eso hay distancia y lo absurdo viene ahora.

Como los detectives somos de conclusiones, cual es la lección que nos ha dado la vida, pues que el comité de sabios, no sabe leer, que los colegios profesionales y asociaciones están a al altura de los gobernantes, y que desde nuestra parcela empresarial nos prima interpretar lo correcto y no seguir la estela de los que dicen que estamos ante una carpeta… del color que quieran que veamos.. Os recomiendo el video sobre el POSITIVISMO que esta vez no es musical.

Os suena la debilidad, la presión, el querernos en un evento todos pendientes de la voz del amo, la transcripcion del video esta en catalán para que llegue a tod@s.

Soy el hijo de VICTORIA, y ahora sigo siendo detective, porque mañana no me lo asegura nadie.

VAMOS, VAMOS, VAMOS

Os voy a contar una cosa, cuando escribo, lo hago del tirón, vomito las palabras del pensamiento real a tiempo extra, no cocino ni maquillo, es lo que deseo pensar sin pensar, y eso es real.

Os pensaba contar otra cosa, que siempre vemos con responsabilidades a quienes no merecen ni escuchar como correligionarios, no pensamos en el mismo planeta indagatorio, ya que ni tienen claro lo suyo, como para hacerlo a los demás, hay que leer e interpretar, hay que medir la línea y sobre todo, no hablar en nombre del resto simplemente por un compromiso de buen rollo.

Os suponía que contar igualmente que los detectives al ser testigos de la vida, molestamos, los detectives sabemos que es teatro y fachada, verdad o mentira, manipulación o rigurosidad,  y eso no interesa, los detectives en su mayoría ajenos a redes y focos, mantenemos una posición discreta y regular de compromiso y eso no es glamuroso para algun@s que lejos de pensar ser mejores y mas formados, se optimizan en aparecer con postureos absurdos de cuestiones que no pegan, dicen que la ignorancia es muy valiente, y que el vértigo no existe, pues nada de esos cuanto mas lejos mejor.

Os digo que sí voy a contar que uno quiere “flipar” con el frescor de la mañana, que uno quiere volver al “no me lo puedo creer” de quién importa, que uno desea escuchar el “que pasa” del día que comienza con dureza pero con ilusión, o el siempre sorprendente ¿qué has roto?, de quienes saben de tu corazón mas que de tu cabeza, de tu sangre más que de tu capacidad, de uno que mantiene el molde que todos mantenemos.

Os quiero contar que contamos lo que hemos sembrado, si no nos necesitan pues nada, ellos se lo pierden, pero gritar sin que te escuchen solo hace rompernos los oídos a los demás, por todo ello solo queda seguir confinado y mudo, para no ser molesto, los pensamientos únicos proliferan como amansados titulares profesionales, la religión de la verdad y la transparencia en esta profesión no se profesa.

Os debería contar las cosas como son, pero ¿para que?, cada uno al final se caerá en cada casilla virtual de la vida que siembra, mientras nos preocupamos mas en sustituir que en hacer, mas preocupados en repetir que en innovar, mas ocupados en joder que en construir.

Os tengo que contar que contamos las horas que faltan del reloj de nuestra oculta, de nuestra óptica montada, de nuestra gestión por hacer, de nuestro subterfugio por arrancar, los nervios de quién vuelve a plantearse como reto personal el subir a la platea del trabajo, miramos todo ahora desde el confinamiento con nostalgia pero con esperanza.

Os tendría que contar mucho de lo suyo, de lo tuyo o de lo nuestro, pero creo que cada uno debe escribir su post personal sincero de la obra que no se compra, del libro que no se escribe, pero con el alma del informe que si se redacta.

Os cuento que soy detective, que tengo claro lo que tengo que hacer, y trabajar, que traslado la claridad a quién me pregunta y escucha, la misma que tengo en mi trabajo que cobro porque lo tengo, porque compensa lo que se obtiene, no lo que se vende, por todo ello  no me dejo arrastrar por quienes gozan de un interés del que yo no quiero contar.

Os contaría mas, pero dejaremos de vomitar frases, para escucharnos desde la responsabilidad, desde el compromiso con el cliente, y por supuesto desde nuestra conciencia que solo dice que hagamos lo que tenemos claro, que sepamos lo que hacemos y sobre todo, que nadie te diga el camino que solo alguien ve. Me llamo Tony y si, soy detective privado, asi que te digo “que me estas contando”.

¿VOLVEREMOS?.

Ha sido y es muy duro para la profesión, somos un colectivo los detectives que vivimos prácticamente en la calle, camuflados entre la gente, desde nuestra esquina o vehículo siendo y dando fe a la realidad oculta.

Ha sido y es muy duro, estar confinado, encerrado o incluso sometido a un control sorprendente a un colectivo que ni es esencial, ni se le espera presión alguna.

Ha sido y es muy duro aguantar mentalmente horas encerrado a mentes que tienen en su libertad de acción su eficacia.

Ha sido y es muy duro asomarse al presente inmediato, con la selva y jungla empresarial, social y económica que nos avecina.

Ha sido y es muy duro aguantar noticias falsas dentro de la profesión, expectativas de bulos de contratos de acción indagatoria, que solo alimenta la carroña de grupos en redes sociales.

Ha sido y es muy duro, querer y no poder, no tener una dirección leal y real de la profesión, ver las taifas, a los mismos en los mismos sitios, manejando la corriente de opinión del sector, con “doberman” que persiguen las voces criticas e incluso diferentes, es duro ver la prolongación del estado de alarma, al de sitio en nuestro espacio.

Ha sido y es muy duro, no compartir cerveza, café o copa, con aquellos que nos aportan riqueza, frescura e incluso forman parte de nuestro sentido indagatorio.

Ha sido y es muy duro, tener bloqueado asuntos, paralizadas investigaciones, y estancados seguimientos que no cumplen con nuestra palabra, por fuerza mayor o por cojones, eso quién lo sabe.

Ha sido y es muy duro en definitiva esta profesión, vivirla como un gran hermano, que pronto se asomará a la realidad rutinaria, ¿O NO?, de verdad pensamos que será lo mismo a partir de ahora, o es una lección de amansamiento y de orden.

Ha sido y es muy duro, recuperar el tiempo perdido, recuperar los espacios públicos que nos han sido vedados, que nos han sido negados y en definitiva que nos han dejado detrás del interés principal de un periodista, vamos que hemos sido incapaces hasta de acreditar una legitimidad que poseemos y que podríamos arrojar luz y realidad a lo que se ha domesticado como información veraz.

Pero…ha sido positivo en ver que somos capaces de organizarnos al margen de estructuras y hacer espacio divulgativo o de difusión. GRACIAS COMPAÑER@S

Ha sido positivo para poder recuperar aire en aspectos formativos e incluso técnicos que por las circunstancias no hemos podido ocuparnos.

Ha sido positivo en quitarnos la mordaza de la palabra, la opinión que pronto haremos oír con mascarilla por la calle o por nuestros círculos profesionales.

Ha sido definitivamente positivo en ver quién es cada quién, porque desde el ministerio del tiempo hemos visto las verdades caras de las caretas.

Lo duro es muy bueno, lo positivo a veces no, quedémonos ahí, para solo saber,  si volveremos a ser detectives o empleados, si seremos profesionales independientes o instrumentales, si seremos testigos cualificados o de parte. Me llamo TONY y no vengo de parte de nadie porque soy detective.